cómo leer los grados internos de un smartphone Android y por qué en iPhone es casi imposible hacerlo sin herramientas externas.

Los smartphones modernos tienen procesadores muy potentes, capaces de ejecutar aplicaciones muy pesadas (por ejemplo, juegos) juntas sin necesidad de un sistema de refrigeración activo: de hecho, los procesadores de los teléfonos se enfrían mediante el intercambio de calor que se realiza en el cuerpo externo, ayudado por un disipador de calor optimizado. Esto significa que, con procesadores más potentes y cuando se ejecutan aplicaciones muy exigentes, el teléfono inevitablemente se sobrecalentará, provocando que se caliente (por no hablar de calor).
Esto sucede a menudo al utilizar el navegador bajo el sol o durante un juego intenso: el teléfono se calienta tanto que te quema las manos. De repente la pantalla se oscurece, las aplicaciones empiezan a fallar y la batería baja visiblemente. No es sólo una molestia, sino una señal de que el procesador se está ralentizando para evitar quemarse. Saber exactamente cuántos grados tiene el dispositivo ayuda a distinguir el calentamiento normal de un problema de hardware que podría comprometer la vida útil del teléfono.
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Comportamiento del calor y del hardware.
Cada componente electrónico genera calor cuando funciona. En condiciones normales, el calor se pierde a través del chasis. Sin embargo, cuando requerimos demasiada energía, como en un juego 3D o al cargar vídeos 4K, el chip acumula energía de la que no puede deshacerse rápidamente. Cuando se superan ciertos umbrales, el sistema activa el llamado estrangulamiento térmico. En la práctica, el teléfono decide volverse más lento para producir menos calor y proteger los circuitos internos de daños permanentes.
Leer grados en Android mediante sensores
Android permite que las aplicaciones accedan a datos de sensores térmicos integrados. Esto permite controlar en tiempo real cuánto se calientan la batería y los distintos núcleos del procesador.
DevCheck es uno de los instrumentos más precisos. Muestra los valores térmicos de casi todos los componentes, lo que nos permite entender si es la batería la que se está sobrecalentando o si es el procesador el que está bajo tensión. La interfaz es limpia y no requiere una configuración complicada para comenzar a leer datos.

Para aquellos que buscan algo aún más esencial, CPU-Z sigue siendo un punto de referencia. En la pestaña de temperatura, la aplicación enumera todos los sensores disponibles en el sistema. Los números se actualizan cada segundo, lo que lo hace ideal para realizar pruebas rápidas mientras se inicia una aplicación pesada.
Sin embargo, si el calor aparece sólo durante la carga, es mejor utilizar Batería Accu. Esta aplicación no solo da un número, sino que registra la tendencia térmica de la batería a lo largo del ciclo de carga, lo que ayuda a comprender si la fuente de alimentación utilizada es de mala calidad o si la batería ahora está degradada.
El truco para los jugadores
La instalación de aplicaciones de terceros a veces consume recursos valiosos. Para quienes utilizan el teléfono para jugar, la ruta de Navigaweb sugiere utilizar monitores integrados: Samsung tiene Game Plugins (Perf Z) y Xiaomi tiene Game Turbo. Al activar estas opciones desde los ajustes aparece un pequeño contador superpuesto que indica grados y fotogramas por segundo sin necesidad de salir del juego.
El caso del iPhone y las restricciones de Apple

En iOS la situación es diferente. Apple evita que las aplicaciones lean datos precisos de los sensores de temperatura para evitar que el usuario se preocupe demasiado por los cambios normales de temperatura. Todas las aplicaciones que prometen medir grados exactos en iPhone son en realidad simuladores que hacen estimaciones basadas en la carga de la CPU.
La única forma de saber si un iPhone se está calentando demasiado es esperar la advertencia del sistema. Cuando el calor se vuelve peligroso, Apple bloquea el uso del dispositivo con un mensaje que le indica que lo deje enfriar. Para un control real, la única solución es utilizar un termómetro infrarrojo externo apuntado a la parte trasera del cuerpo, cerca de las cámaras, que es el punto donde más se acumula el calor.
Si vemos aparecer este aviso en nuestro iPhone, No podremos hacer nada excepto hacer llamadas de emergencia.. Para que el teléfono vuelva a funcionar apagamos la pantalla, dejamos el iPhone en una zona con sombra o en un cajón protegido de fuentes de calor e intentamos desbloquear la pantalla pasados 5 minutos. Si el error persiste mantenga presionado el botón Fuerza y apaga el iPhone durante al menos 10 minutos; pasado este periodo de tiempo intentamos volver a encenderlo y desbloquear la pantalla de inicio con nuestra huella, con el código de seguridad o con nuestro rostro.
Cómo bajar la temperatura rápidamente
Cuando su teléfono está caliente, debe actuar de inmediato para evitar que el calor dañe las celdas de la batería.
- Retire la cubierta: Muchas fundas de silicona o plástico actúan como aislantes, impidiendo que el calor se escape y atrapándolo contra el vidrio o el metal.
- dejar de cargar: Cargar su teléfono mientras usa una aplicación pesada agrega dos fuentes de calor diferentes, lo que acelera el desgaste químico de la batería.
- No al frigorífico: Es un error común poner el teléfono en el frigorífico para que se enfríe. El violento cambio de temperatura crea condensación en el interior de los circuitos, provocando oxidación y fallos irreparables.
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Libro de registro de Navigaweb
Después de años de pruebas, me di cuenta de que obsesionarse con las calificaciones exactas a menudo nos lleva a cometer errores. Muchos usuarios se asustan si ven la batería a 40 grados, pero es un valor normal bajo carga. Mi consejo es no obsesionarse demasiado con los números, sino observar el comportamiento del teléfono. Si ves que el brillo baja solo o que las aplicaciones empiezan a retrasarse, detén todo. A menudo, basta con colocar el teléfono sobre una superficie fría (como una mesa de mármol o de cristal) para que vuelva a funcionar en unos minutos, sin necesidad de aplicaciones o dispositivos costosos.
Antes de que esto suceda siempre podemos seguir algunas reglas sencillas para mantener el teléfono a temperaturas aceptables: sólo mantenemos la funda puesta en invierno o cuando no usamos el teléfono en el coche, evitamos exponer el teléfono a la luz solar directa y lo mantenemos alejado de fuentes de calor como hornos, estufas y radiadores y evitamos dejar el teléfono debajo de mantas y almohadas (quizás con juegos o aplicaciones abiertas en segundo plano) para minimizar también el riesgo de explosión e incendio (evento raro, pero no imposible).









